Nuestros alumnos no pueden leer al nivel del curso en el que están. Como profesora de música no creo que tenga mucho que añadir a esta conversación, pero pienso que muchos no entienden cuánto afecta esto a los resultados de aprendizaje. Y aquí no se trata de escribir o leer pasajes en clases de ciencias o matemáticas, sino de que todos los aspectos de la vida escolar se ven afectados. Voy a mostrarles ahora un diagrama musical para que entiendan de qué hablo. Esto me ocurrió este año, cuando pasé por dificultades con esos niños que no pueden leer al nivel del curso en el que se encuentran.

Lo que observé este año con mis alumnos fue que no tenían los problemas normales para su grupo de edad. Algunos ni siquiera conocían las letras del alfabeto. ¡Se inventaban sus propias letras! Ni siquiera sabían escribir las letras a, b, c, d, e, f, g en una hoja de papel. No sabían cómo dibujar esas letras. Tenían problemas para conocer el orden de las letras en el alfabeto. Y cuando sí conocían las letras del alfabeto, no podían decirme qué letra viene después de la “c”. Yo les preguntaba directamente: ¿qué letra viene después de la “c” en el alfabeto? No podían responderme. Y no hablo solo de uno o dos niños de la clase, sino de casi el 50 % de ellos. No hablo solo de los alumnos de sexto, sino que lo mismo ocurre con los de séptimo y octavo, estudiantes que están a punto de ir al instituto.

Y yo no me propuse que los niños leyeran algo complicado de música. El motivo por el que intento poner en evidencia esta situación es que muchos profesores de primaria o secundaria no se enfrentan necesariamente con problemas que requieran volver a lo básico, como el alfabeto o la escritura de letras, pero en música trabajamos con eso todos los días. Trabajamos solo con 7 letras del alfabeto: a, b, c, d, e, f, g. Y muchos de estos niños no conocen cuáles son las primeras 7 letras del alfabeto ni en qué orden están. Así que me puedo imaginar por qué tienen problemas cuando escriben o leen, mientras no pueden identificar las primeras letras del alfabeto. Existe una crisis. Antes de decir que yo no enseño lo suficientemente bien como para que entiendan que necesitan el alfabeto, lo que veo es una correlación entre los que tienen estos problemas y los que no pueden escribir sus tareas en mi clase de música. Les hago escribir bastante, y aquellos niños que no pueden identificar las letras del alfabeto ni el orden alfabético tampoco pueden escribir solos pasajes de manera legible y fluida.

– Sé que la semana pasada, en todas las redes sociales, aparecieron profesores que hablaron de que los alumnos de secundaria van con 4 años de retraso en el nivel de lectura respecto a donde deberían estar. Como profesora de instituto quiero decirles que en los alumnos de bachillerato es mucho peor. Van con 6 años de retraso respecto a donde deberían estar. El gran problema es que estos chicos se gradúan este año y se espera que vayan a la universidad o consigan un trabajo, cuando ni siquiera han adquirido todavía las habilidades básicas. Y por eso vemos ahora el problema de los directores para contratar profesores. Realmente hay estudiantes de instituto que tienen habilidades lectoras de tercero de primaria, y el gobierno espera que los profesores los preparen para aprobar el curso en el que están.

El problema es que las escuelas han traicionado a los niños y lo han hecho todo tan fácil que creen que solo deben presentarse y comportarse bien para aprobar. Tenemos un problema real, y por favor no me hablen de la tasa de graduación, porque hasta Bugs Bunny (el conejo de dibujos animados) puede graduarse hoy en día. ¡Si es que eso tiene algún sentido!

– ¡Escribe la palabra “filosofía”! ¡Escribe la palabra “filosofía”! ¿Sabes por qué, hermano? Tienes 16 años, y él tiene 17. Estás en el instituto. ¡Escribe! ¡Borra la pizarra! Olvida lo demás, te doy otra oportunidad. ¡Escribe la palabra “filosofía”! ¡Y tú también! Tengo curiosidad por ver. ¡Vamos! ¡Escribe “filosofía”! ¡Vamos! ¡Apártate! Quiero ver lo que has escrito. ¿Así se escribe la palabra “filosofía”? ¿Eso es todo? ¿La palabra final “filosofía”? ¡Mírate! Ahora escribe la palabra “cute” (lindo). Te doy algo fácil: “cute”. Una palabra de cuatro letras. ¡Escribe “cute”! ¿Sí? [Acabo de descubrir que mi hijo y mi sobrino no saben escribir.] Ahora lo entiendo todo. No sé qué pasará con vosotros después de graduaros. Trabajaréis hasta reventar: 7 días a la semana, 24 horas al día. ¡Escribe “two” (dos)! Puedes escribirlo de 3 formas. ¡Escríbelo en dos de ellas! ¡Escribe “dos”! ¿Es una broma? ¡Escribe la palabra “dos” de otra forma! ¡Escribe la palabra “dos” de otra forma! ¡Dios mío! ¡Escribe “dos” con letras! ¡Escribe el número “dos”! ¡Escribe el número “dos”! ¡Fuera de aquí! ¡Fuera! ¡Salid! ¿Así se escribe “filosofía”? ¿O “dos”? ¿O “cute”? ¡Fuera, hermano! ¡Largo de aquí! ¡Y llevad esta pizarra con vosotros!

– Hoy voy a hablar de los niños que no saben leer. Al final de cada año escolar pido a cada alumno que escriba un trabajo en forma de cuento infantil sobre un tema que hayamos tratado en el curso. Porque creo que si puedes escribir algo que alguien de 5 o 6 años pueda entender, entonces lo has comprendido. Hoy vino a verme un alumno que me mostró su trabajo, cuyo tema era la sucesión biológica, yo siendo profesora de biología. Cuando empecé a leerlo vi que hablaba de dinero, del pago de impuestos y demás. Y le pregunté: ¿qué entiendes tú por sucesión biológica? Porque aquí hay algo que no encaja. Y él, sin inmutarse, me responde que de eso trata la sucesión biológica, es decir, de dinero, y que de dinero habíamos hablado todo el tiempo en clase. ¿En biología? ¡Sabéis lo que buscó este niño en Google! Él creyó que la sucesión “biológica” era lo mismo que la sucesión “económica”. ¡Y escribió un cuento infantil sobre la “sucesión económica” y los impuestos que cobra el gobierno!

– ¿Sabían que en 2022 el 67 % de los alumnos de cuarto de primaria están por debajo del nivel de competencia en lectura? Hay tantos alumnos que pasan de un curso a otro sin saber leer. Necesitamos la lectura todos los días. Y el problema de que estos niños no sepan es un problema del sistema educativo estadounidense. Nos preocupa lo que está pasando ahora. Hoy en día no nos concentramos en lo que debemos. En este momento no es solo problema de los profesores. Los padres tienen que cumplir con su deber. Ellos tienen que ayudar a sus propios hijos. Nosotros, los profesores, intentamos hacer lo que podemos con el tiempo que pasamos con ellos. Mucha gente subestima lo que tenemos que hacer los docentes. Sí, nuestro trabajo es ayudar a nuestros alumnos. Y lo hacemos. Pero después de tercero de primaria ya no se enseñan esas habilidades básicas. Por eso es necesario que el padre asuma su responsabilidad. ¡Apoya a tu hijo! Hay tantos padres que no se dan cuenta de lo que son capaces de hacer. ¡Estudien ustedes mismos! Hay tantos recursos disponibles para ustedes.

– Quiero tomarme un momento para explicar a la gente por qué abandoné el sistema. Fui profesora de inglés, ¡Dios mío!, y en muchos de mis vídeos en TikTok hablé de lo que ocurre en la enseñanza. Decidí jubilarme porque estaba acabada. Y les diré por qué. Me dolía tanto entrar en clase, leerles un libro, o parte de él, y que mis alumnos no entendieran nada. No tenían ni idea de lo que era una discusión literaria. No sabían absolutamente nada de una discusión socrática. No sabían nada de las preguntas esenciales relacionadas con la temática. Así que no podía tener una conversación sobre el contenido del texto porque mis alumnos no dominaban el vocabulario específico del tema. Y cuando no conoces el vocabulario específico del inglés, igual que si no conoces el vocabulario específico de las matemáticas, no tendrás buenos resultados en esa asignatura.

Así que me fui entre lágrimas del sistema porque intuía su fracaso en EE. UU. y sabía que si me quedaba nunca tendría la felicidad de disfrutar de una conversación literaria con mis alumnos, porque no serían capaces de eso. Enseñaba a alumnos que iban con 3-4 años de retraso respecto al nivel necesario, ninguno entendía lo que les enseñaba. Y esto ocurría en todas las escuelas, no solo en una, sino en todas en las que trabajé. No entendían nada de literatura, ni del vocabulario, ni del lenguaje figurado que se usaba en ese contexto y por qué se usaba. No sabían nada del autor. No entendían la introspección del autor sobre el tema, ni por qué un determinado género literario es una alegoría. No entendían ninguna de esas cosas.

No podía seguir en un sistema educativo que pretendía y perpetuaba algo así: “Oh, ¡nuestros niños son listos!” ¡No, no lo son! Son inteligentes, pero no son inteligentes desde el punto de vista literario. Y creo que esa fue la parte que más me dolió, y el hecho de saber que no sería feliz salvo que abriera mi propia escuela o dejáramos esas evaluaciones estatales que no permiten a los profesores enseñar, sino entrenar a los alumnos para exámenes. Y por eso me fui. Padres, si ven este vídeo, lean a sus hijos y pídales que les lean. Y más aún, pregúntenles si han entendido lo que leyeron y tengan una conversación con ellos.

– Los niños de primaria no leen. Los niños no saben leer. No importa si tu hijo está en una buena escuela, en una mala o en una privada. He visto niños de todas partes. Todos tienen problemas. Todos tienen problemas porque no están expuestos a la lectura ni tienen consistencia al leer. Podemos culpar al ministerio de educación, o a los resultados de los exámenes nacionales, culpar a la escuela, a los profesores. Yo enseño a niños con dificultades de lectura y les enseño cómo leer correctamente. No hablo de niños con discapacidades, sino de niños que no han sido expuestos a la lectura y por tanto no saben leer y no tienen el entorno adecuado para ello. La práctica de la lectura y la rutina regular son los elementos más importantes. Los niños no practican la lectura a una edad temprana, no leen con regularidad en la escuela, en casa, y así, en general, no leen.

La percepción general es que los profesores deben enseñar a leer a los niños, que ese es el papel de la escuela. ¿Han estado en un aula de una escuela pública recientemente? El número de alumnos asignado a cada profesor hace imposible diferenciar de manera constante a los estudiantes según su nivel de lectura. Y me refiero a la enseñanza diaria para distintos niveles de lectura. Puedes tener a los profesores más experimentados en enseñar a leer, pero si el alumno no lee de manera constante al menos 5 veces por semana, 20-30 minutos, no habrá ningún impacto real. Si tienen hijos en primaria con problemas de lectura o que se han quedado atrás, pónganles un tutor, denles ayuda extra para que adquieran las habilidades de lectura. La lectura no es algo que se consigue de manera natural. Hace falta práctica, rutina y alguien que esté cualificado y sepa las reglas de la lectura para enseñarle al niño en poco tiempo.

– Una profesora de inglés de décimo grado piensa en dimitir porque sus alumnos no saben leer. Un profesor de Nueva Jersey publicó en Reddit que los últimos años habían sido muy estresantes. Y lo que colmó el vaso fue que sus alumnos de décimo grado no podían leer al nivel de su curso. De hecho, apenas podían leer. Leían libros de segundo o tercer grado, como La telaraña de Carlota o Un puente hacia Terabithia. Pidió ayuda a sus compañeros de escuela, pero descubrió que ellos se enfrentaban a la misma situación. Desesperada, la profesora declaró: “¡Estoy perdida!” Los padres están furiosos porque sus hijos suspenden los exámenes. Pero ¿qué pueden hacer ellos, sobre todo con el comportamiento de los alumnos, que son groseros, están siempre con el móvil y perturban el ambiente de clase?

Ella cree que el problema es que los niños ya no quieren aprender y que el sistema y el país no creen en la educación. Desde hace años hay países que han superado a Estados Unidos en educación. El experto John Fogle cree que el sistema educativo estadounidense no pone a los alumnos en el centro. El país con reputación de tener el sistema más exitoso del mundo es Finlandia. Y eso se debe a que allí ponen primero al alumno. Allí no preparan a los estudiantes para aprobar exámenes. Los profesores tienen libertad para enseñar. Y no solo eso. No hay deberes para casa. Las horas de clase son menos y hay más descansos durante el día. Estamos en un punto en el que el sistema educativo de Estados Unidos necesita renovarse para que tanto profesores como alumnos tengan éxito. Hoy los niños se quedan en el camino, y los profesores sufren daños colaterales.

Parece que, para los padres, las opciones son limitadas, pero pueden implicarse: votar en los consejos escolares, entrar en política o participar en asociaciones de padres. Y lo más importante, hacer todo lo posible para promover los intereses de los alumnos y ayudar a los profesores. – Cuando miramos los resultados, vemos que el 70 % de los alumnos de octavo no alcanzan el nivel “muy bien” en lectura para su edad. Y por eso, cuando van al instituto, observamos el mismo porcentaje. ¿Sabías que hubo una graduada en Hartford, Connecticut, que fue la número uno de su clase, y demandó a su escuela porque no sabía leer? ¡Y había llegado a ser la mejor de la clase!

– ¡Es algo increíble!

– ¡Es un hecho asombroso!

– Porque lo único que les importa es recibir dinero por inscribir niños en sus escuelas. No les importa si aprenden algo o no.

– ¡Esto es incomprensible!

https://www.chilieathonita.ro/2025/09/10/liceenii-nu-stiu-sa-citeasca

Por Vasilije

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