Los rosarios ortodoxos (chotki) se tejen acompañados de la Oración de Jesús.
Un rosario es un cordón cerrado formado por pequeños nudos (bolitas o cuentas), agrupados en decenas y separados por nudos de mayor tamaño. Al nudo que cierra el círculo del cordón se le añade una cruz con un fleco.
El rosario sirve para contar el número de oraciones breves o reverencias (prosternaciones). Quien ora pasa los nudos con los dedos de la mano izquierda al comenzar cada nueva oración, por ejemplo:
«Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador»
o
«Santísima Madre de Dios, sálvanos».
El rosario es una herencia y bendición que nos han dejado los santos padres.
Sirve como un recordatorio constante de la oración y ayuda a concentrarse.
El cordón cerrado simboliza la oración incesante, y el círculo representa la eternidad.
Durante un tiempo, el uso de rosarios estaba limitado a monjes y eremitas, pero más tarde comenzó a ser usado también por los laicos. Sin embargo, para orar con el rosario es necesario recibir la bendición del padre espiritual.
