Tengo en mi mente tantas imágenes de personas que dan gracias a Dios [por todo]. ¡Qué diferentes son! ¡Se nota incluso en sus rostros! Recuerdo a unas ancianas que tienen muchos problemas terribles, y aun así podías ver en sus caras algo sereno, una bondad, una paz. ¿Por qué? Porque dicen constantemente: “¡Señor, gloria a Ti!” “¡Gloria a Ti, Señor!” No murmuran, no se rebelan, no se sienten agobiadas.

Esto no es resignación [ante el destino], sino una prueba de valentía, de coraje, de que la persona debería aceptar [lo que le sucede] en su vida cotidiana como venido de la mano del Señor, y darle gracias por todo. El agradecimiento es aquello que transforma todo. Incluso lo amargo lo convierte en algo lleno de dulzura, porque aprendemos a dar gracias.

Debemos estar todos atentos, pero especialmente las mujeres, porque quizás sean más frágiles —no sé por qué razón—, pero por su carácter, parece que muchas veces es raro encontrar mujeres que agradezcan y glorifiquen a Dios. Cuando encuentras a una mujer así, es realmente valiosa. Se dice en las Escrituras: “¿Quién puede encontrar a una mujer valiente?” (Proverbios 31:10).

Es decir, es algo grande encontrar a una mujer que tenga un espíritu firme y que dé gracias por todo. En general, la ves siempre malhumorada y descontenta. Entonces, ¿qué puede hacer tu esposo por ti? ¿Qué puede hacer? Haga lo que haga y diga lo que diga, no te gusta, no te satisface. ¡De principio a fin, todo está negro y oscuro! Así que imaginaos a nuestros hijos creciendo en una casa donde nunca ven este agradecimiento por parte de sus padres. ¿Cómo se convertirán luego esos niños?

https://www.chilieathonita.ro/2025/07/11/cum-se-transforma-cele-amare-ale-vietii-ips-athanasie-de-limassol

Por Vasilije

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *